PARTE II
Cuando Maria salió del psicólogo y estaba esperándola su hermana en vez de su novio, se dirigió con velocidad hacia la casa de Luis.
Una vez allí, ambos discutieron muy fuerte, ella le dijo que no le había contado nada acerca de este circuito de locura en el cual toda la familia se analizaba con el mismo psicólogo ya que tenia la seguridad de que él no la comprendería. Estaba en lo cierto, Ya que Luis termino cansándose de Maria y luego de cortarle la relación la echo de su casa furioso.
Al otro día, Luis recibiría un llamado totalmente insólito: El psicólogo de Maria le pedía que se acercara a su consultorio ya que necesitaba hablar seriamente con él. Luis, quien a pesar de todo amaba mucho a Maria, accedió a tener una reunión con el psicólogo con el fin de comprender un poco más la situación.
Dos días más tarde Luis y el psicólogo se encontraron y tuvieron un dialogo que jamás debería haber existido. El psicólogo le conto todo tipo de intimidades de todos sus pacientes familiares de Maria. Finalmente, le dijo que no la podía dejar, porque la vida de Maria dependía de él. Entre otras cosas, le conto la violencia enferma del padre de Maria, pero también la causa: El Padre de Maria era homosexual y tenia sexo a escondidas con el hermano de Cristina.
Luis se retiro confundido y angustiado por la cantidad de información que había recibido. Movilizado por la culpa volvió a retomar la relación con Maria, pero comenzó a sentirse mal, ya que le estaba ocultando cosas de su padre y debía tolerar conocer la violencia y mantener un silencio eterno.
Pasado el tiempo, precisamente dos meses, Luis termino explotando y le conto toda la verdad a Maria. Le conto la verdad con lujo de detalles y le pidió perdón por habérsela contado, pero simplemente no podía seguir tolerando esas bombas que le había dado el psicólogo. Esa noche ambos se separaron, Maria lo trato de mentiroso y salió corriendo a su casa.
Al otro día, Cristina, la madre de Maria llamo a Luis para recriminarle la razón por la cual le había contado esas cosas. Si bien Cristina reconoció que eran ciertas, le criticaba a Luis habérselas contado a su hija. Pero la mujer no comprendía que aquel chico era apenas un adolescente.
La cobardía de Cristina hizo que le dijese a Maria que todo lo que le había dicho Luis era mentira. Al mismo tiempo, El psicólogo de ella le dijo que también era mentira, que Luis era un chico muy enfermo y que había delirado.
Luis comenzó a volverse loco, a intentar desenmascarar una historia familiar que no quería ser desenmascarada. Comenzó a analizarse, hizo consultas en distintos grupos de asociaciones psicológicas las cuales le recomendaron denunciar al psicólogo para quitarle la matricula, pero claro, no tenia evidencia alguna de comprobar todo lo que decía.
Dos meses más tarde, Luis estaba internado en un reconocida clínica psiquiátrica, recuperándose de una depresión aguda y serios trastornos de personalidad con ataques de pánico, lo cual no hacía más que darle la razón al sinvergüenza del psicólogo.
Al salir del neuropsiquiatrico, Luis decidió no volver a hablar nunca más en la vida con nadie de esa familia. Su corte no fue amoroso, su corte fue el de su salud mental, el de la elección de no prenderse en un circuito vicioso de locura que lo había digerido y vomitado como a un nene impotente.
Dos años más tarde, el padre de Maria moriría de un tumor cerebral. Y seria precisamente allí adonde Luis recibiría un llamado de Maria. Finalmente se había enterado de que Luis nunca había mentido y que solo intentaba protegerla. Pero por desgracia, es al día de hoy que ese amor jamás volverá a brillar, y es el claro ejemplo de que muchas veces el amor no alcanza para tener una relación, y que con personas enfermas no se puede tener otro tipo de relación, más que enferma. Sépanlo, siempre, la mejor elección, es elegirse a uno mismo.





Me encanta este blog y sus historias pero la verdad es que no entiendo porque tarda tanto en actualizarse. Uno pierde el hilo de las historias y el interes. Muchas gracias
La verdad que no me molestó que tardase tanto, solamente perdí 5 minutos de mi tiempo para releer la parte 1.
Interesante historia. Es difícil estar con gente enferma, y que uno se de cuenta, y además que uno sea lo suficientemente fuerte para alejarse de esa personas.
Hay que tener cuidado con los psicólogos, me acuerdo que una vez fui a una reunión con amigos y conocidos, y algún conocido contó que iba al psicólogo y este le había pedido plata al paciente porque estaba en rojo, o seaaaa, cualqueiraaaa, hay que tener mucho cuidado. Creo que si hay algo que a uno no le cierra de un psicólogo hay que cambiar directamente
Saludos!
Me quedo con la última frase: “Sépanlo, siempre, la mejor elección, es elegirse a uno mismo.”
Yo creo que con el amor SÍ alcanza, pero muy pocos tienen amor. El amor verdadero, puro, mejor, comienza por uno mismo. Si yo me amo entonces me protejo, y no estoy con personas que me hacen sufrir. Si yo me quedo en una situación que me hace mal no es amor sino necesidad, o miedo de estar solo, o la estúpida costumbre de sufrir. No me amo a mí ni puedo amar verdaderamente y con pureza a alguien que me lastima.
Y si me quiero y me cuido, elijo relaciones saludables. Y si me trato bien, a esas relaciones también las trato bien.
A mí a veces me parece tan claro todo esto que no entiendo cómo los demás confunden amor con sufrimiento…
Entonces me acuerdo de cuando estaba con un golpeador… yo también era así.
Me gusta el blog pero es una pena que tarden tanto en actualizarlo. La pregunta semanal desapareció y la demora mata los debates que se armaban en torno a las historias.