PARTE 1
Rodolfo y Cristina se conocieron en el colegio secundario. Desde ahí en adelante jamás se separaron. Se casaron a los 23 años, y tuvieron tres hijos.
El primero llegó a los 27 años de ambos, un varón. Y a continuación tendrían dos mujeres que cerrarían el legado familiar.
Respecto a Rodolfo, desde joven había mostrado ciertas genialidades y un futuro prometedor. Sin embargo, nunca estudió nada, sino que fue encarando distintos proyectos de manera independiente.
Cada vez que no le iba bien en uno de estos proyectos, tenía momentos en los que enloquecía de furia total, pero nunca había dado indicios de violencia.
Con el correr del tiempo, las angustias que sufría Rodolfo eran más grandes, y no sabía cómo poder exteriorizarlas. Con el peso de una familia a la cual mantener, enloquecía ante las obligaciones y la violencia comenzó a hacerse presente en la casa.
Cristina toleraba absolutamente todo, convirtiéndose totalmente en cómplice de la situación, ya que creía que la violencia de Rodolfo provenía de las exigencias que ella como pareja le había traído al tener hijos. Casi como si el hombre no hubiese participado del deseo de ser padre.
De todos modos, él no demostraba deseo alguno de ser padre luego de haber tenido hijos, ya que en reiteradas ocasiones había golpeado a sus hijos hasta mandarlos al hospital. Pero Cristina hacía la vista gorda con el fin de conservar la calidad de vida que finalmente había conseguido Rodolfo, ya que se había convertido en el dueño de una importante fabrica de juguetes.
Los años fueron transcurriendo y los hijos se pusieron grandes. La menor de todas, María, se había puesto de novia con un chico al cual comenzó a llevar a su casa.
Ambos tuvieron una perfecta relación durante el transcurso de un año, pero por más que el amor era muy fuerte, el novio de ella sentía cosas raras respecto a María.
Finalmente, María comenzó a tener depresiones severas y a sentirse mal sin poder entender nada de lo que le sucedía. Su novio, Luis, la obligó literalmente a que comenzara a analizarse. Le dijo que si no empezaba un tratamiento, el debería hacerse a un lado, ya que no podía sostenerla mas. Y para peor, ella pedía que él mantuviese en silencio toda su depresión.
Luego de un mes de insistencia, María visitó a un psicólogo que le recomendó su Madre, quien temerosa por la reacción de Rodolfo le pidió a su hija que no dijese nada.
Luis, el novio de María se puso extremadamente contento y la apoyó y acompañó al psicólogo durante toda la terapia.
Sin embargo, una noche en la cual María tenía que ingresar al psicólogo y él la esperaba en el auto, notó que del mismo edificio bajaba la hermana.
Luis se bajó del auto y le preguntó a la hermana que hacía en el psicólogo de María, a lo que la hermana le respondió que también era su psicólogo, el de su madre, y el de su hermano.
Una locura total, toda la familia se atendía con el mismo psicólogo y para sumar lo hacían a escondidas de Rodolfo.
Luis se sintió frustrado y engañado, le dijo a la hermana de María que la esperase porque él debía partir de urgencia y se fue a su casa con la sensación de haber sido engañado durante dos meses de apoyo incondicional.






Actualicen más seguido, che. Sino se hace aburrido para los que lo seguimos siempre.
siii chicos ! esta muy bueno el blog pero tardan muuuuucho en actualizar
Sí, se hace larga la espera para conocer el final de la histora.
Parte II!!!! Parte II!!!!!!!!!!!!!!
Perdón, estuvimos respondiendo muchas consultas. Esta semana actualizamos y retomamos el ritmo inicial. Gracias a todos.
Se torna aburrido si no actualizan, una pena, me gusta el blog.
slds
El pueblo quiere la parte 2!!!!
Algo raro pasó, hace 1 mes que no actualizan, cualquiera.